
por una geografía explorada
en las noches sin fin de mis anhelos,
navegaré sin un Norte definido en mi brújula,
dejando que me lleve el corazón
y aunque olas bravías pretendan
doblegarme, no voy a naufragar.
Yo buscaré sin rumbo la orilla que conocen mis ansias,
Ni faros, ni bengalas,
Hay dos luces inmensas que me guían, tus ojos.
Y un corazón que al mío va impulsando su ritmo, el tuyo.
Nada mas necesito,
Me basta con saber que al final del camino,
Tu me esperas.
Los ojos del ser amado son faros de luz que guìan al alma hacia su corazòn.
ResponderEliminarBello poema Miuris.
Cordiales saludos desde Mendoza