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viernes, 30 de julio de 2010

Amor de lejos

Puede sobrevivir un amor en la distancia? El amor es siempre una novedad, en todas las épocas hay personas que se aman y como tal, es considerado como una de las circunstancias existenciales, más sólidas, aunque no siempre todo lo que se dice ser amor, lo es en realidad.
Muchas parejas, sin darse cuenta, se apasionan, se sienten atraídas y al vivir por un tiempo una relación, se dan cuenta de que no era precisamente amor lo que les unía, sino un arrebato que se extingue con el tiempo.
El amor es otra cosa, y siempre será expresado según la manera de ser de quien lo sienta, el apasionado, vivirá al rojo vivo su relación, el romántico por igual, pero además la rodeará de un halo de encantadora magia que puede hacerla diferente cada día. El apático, bah, desabrido y simplón, pobre de la pareja, hombre o mujer a quien toque este espécimen, taciturno, melindroso, al que cualquier expresión o detalle, le parecerá una imprudencia.
El amor es maravilloso entre parejas que lo sienten con idéntica intensidad, aquellos entienden el lenguaje de un gesto, una palabra, un guiño, que se dicen todo sin necesidad de palabras, cómplices de la mirada, Ay! Que mirada la de la pasión, dibuja en la pupila el pensamiento.
El amor en la distancia corre muchos riesgos y si no es un amor cimentado sobre unas bases verdaderas, muy pronto sucumbirá.
Para que pueda triunfar, además de fuerte, tendrán que ser originales y hasta un poco payasos, ya que uno y otro, deberán tratar de adaptar su relación, lo más cercanamente posible a la realidad y es en ese espacio donde entran los chistes, la picardía, las bromas que muchas veces a decir verdad, ocultan tras una sonrisa, una lágrima que milagrosamente se solidifica en la mirada.
Se superan las fronteras de una gran distancia?
Fidelidad, confianza, celos, que hay de compatibilidad en esas palabras?
Ay por Dios, los celos, ese gusanillo que dices valientemente no sentir, pero que se te mete en la sangre tratando de intoxicarte, que hace, con quien está, donde estaaaaaaaaá!
Pues bien mis colegas, la palabra clave es CONFIANZA, si existe esa condición, la calma estará asegurada. Infidelidad? Depende de los valores que se posean, se de casos de parejas que aún dejando de amarse, se respetaban de tal manera que jamás se les ocurrió ser infiel, claro que hay casos de mentirosos y mentirosas, para quienes la vida es un juego y por consiguiente, ni respetan, ni se respetan.
La relación a distancia es dolorosa y gratificante a la vez, a una angustiosa espera, basta una palabra amorosa, para disiparse, a una duda, que como humanos pueda asaltarnos, una palabra en la que se confía, es prodigiosa.
La comunicación debe ser primordial, cuando nos encontramos a “cien años luz” de distancia del ser amado, hasta la palabra más simple, si es un elemento de unión, debe ser dicha, total, si dos enamorados se contentan diciéndose tonterías. Lo simple, lo “compuesto”, todo hay que decirlo, no se les ocurra callarse algo para no “preocuparlo”, puede que la idea sea esa, sin dobleces, pero a veces surte un efecto a la inversa.
Ay cuanto sufren las parejas cuando en verdad se aman y están separadas, podrían escribir una enciclopedia detallada de cada día, de cada noche, de las fechas especiales, cuando están enfermas, en fin, es un calvario que se vuelve melodía en el momento del encuentro.
¿Qué es necesario para que una relación a distancia se mantenga?
Confianza, sinceridad, respeto, comunicación, mucha confianza mutua y madurez para enfrentar cualquier equívoco que surgiera entre la pareja.
No todo es color de rosa, ni todos los días estamos predispuestos a sonreír, si tenemos un cúmulo de circunstancias negativas por resolver, hay días en que nos sentimos estallar, no se si le funcionará igual a todas las parejas, pero en momentos como esos, la voz del ser amado, sus palabras tiernas y amorosas, influyen de tal manera, que se sienten las fuerzas suficientes para enfrentarse a todo.
Libertad de acción y de palabra, al pan, pan y al vino, vino, dos personas adultas que se aman tienen todo el derecho de manifestarse ese amor, de cerca.…Y de lejos.

jueves, 3 de junio de 2010

Manos, Manos, Manos... ...

Hay manos diferentes, negras, blancas.

Buenas, malas, inocentes, sublimes o sagradas.

Existen manos que acarician, cálidas, frías.

Las manos una de madre, ajadas por el afán de una vida ingrata,

santas manos que dejan en la piel su calidez.

Manos aviesas, capaces de estrechar en apariencia

mientras traman en la sombra.

Las manitas de un niño, suaves, tiernas.

Manos de periodistas, de escritores,

incansables, tenaces, cuando no se manchan con mentiras.

Manos de sacerdotes, falsas algunas, otras limpias,

manos oscuras por la pederastia.

Las de un juez, que al igual que Pilatos, lava en sus manos la mentira.

Manos del escultor, que al barro, casi influye aliento.

Manos de militar cuya huella estampada en la batalla

es la firma de la crueldad, o bondad de sus hazañas.

Que viles son las manos del terrorista que siembra pánico y dolor.

Las manos de la ciencia, las del médico que se enfrenta al dolor.

La mano aviesa del político, que abarca entre sus dedos, la perversidad.

Manos de gobernante que se lucran de la patria.

Las que en la antigüedad amasaron arcilla y picaron la piedra,

legando al mundo un patrimonio.

Las manos de un artista, las de un pintor,

que con simples colores inventa un paraíso.

Las del músico, que hace vibrar las notas,

elevando el espíritu en una melodía.

Manos de ancianos, fuertes ayer ¡Hoy tiemblan!

Las manos del amor, hombre o mujer

que transportan al éxtasis.

Manos de Dios,

que en forma humana, con un roce,

salva, resucita, o hecho niño, hombre,

mujer, anciano, implora una limosna.

De obreros, agricultores y parteros.

Blancas, negras, esclavas,

finas, transparentes, trémulas, firmes.

Las del sepulturero, que tiene el mérito

de abrir el surco para con sus manos,

sembrar en la tierra la materia que de ella nació.

La muerte es la morada final que a toda mano,

rica, pobre, blanca o negra,

hace igualmente humana.

miércoles, 2 de junio de 2010

"Aquella Lágrima"


No supe en el momento en que salía,

solo se, que quemaba mi mejilla y mis ojos ardían.

No se ni donde se escondía,

creo que atrapada

entre el ayer y el dolor,

intentaba escapar.

Me parece que estaba avergonzada,

lucía sinuosa, corriendo por mi cara queriendo evaporarse.

Es que aquella lágrima,

era el último resto

de un tiempo que hasta ayer tenía olvidado

y ella revivió con su asomo, para al fin sepultarlo

para siempre… …