Con este artículo envío un abrazo cordial a Miriam Monfort Sánchez, y a su tía Martha, amigas cubanas residentes en Miami, presentando mis sentidas condolencias por esta pérdida tan irreparable.
Como quien dice, no te has muerto, con una muerte lenta, cada día iban minando tu cuerpo, además de mujer, tenías la virtud femenina de la sensibilidad, por eso desde joven te involucraste en luchas tan difíciles.
No te importaron los peligros, solo querías no cruzarte de brazos a esperar lo que pocos, se atreven a afrontar y tu vestida de coraje, te lanzaste a la defensa de tu gente, cruzaste barreras y gritaste, tu voz cundió no solo en América, a otros continentes llegó su eco atravesando océanos y fuiste reconocida como la flor de mayo que sin miedo a la tempestad, florecía durante todo el año.
Laura la de los gladiolos, la fundadora de un grupo que ha hecho temblar a los tiranos, así sencillamente te has marchado, dejando tras de ti, unas damas que entristecidas, hoy van de luto por ti, porque te has ido a destiempo, porque aunque hiciste mucho, te faltaban aún, tantas cosas por hacer.