grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
grapes
Mostrando entradas con la etiqueta Beso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Beso. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de septiembre de 2010

Entre besos y tonterías...


Están enterados de que filematología, es la ciencia que estudia los besos?

Muchos, con razón o sin ella, se preguntarán que diablos hay que estudiarle a un beso, simplemente se sienten ganas de darlo o recibirlo y se da, se recibe, o se hace recíproco.

Sin embargo, en este modernismo de mundo que vivimos, todo se estudia, a todo se le busca el origen.

Y hablando de besos, parece que su origen es controversial, unos dicen que la succión del feto, es el primer beso, otros afirman lo contrario, que es el de la madre al recién nacido, otros hasta llegan a decir que el beso nos lo hereda el hombre del Cromagnon, con su manera especial de ir pasando de boca en boca el alimento a sus hijos.

Los tipos de besos tienen su historia, está por ejemplo el de la codicia y traición, ambos consignados en la Biblia.

El Kamasutra describe tres tipos de besos: El leve roce de labios, es el beso nominal, cuando el labio inferior se mueve y el superior permanece inmóvil, es un beso palpitante y el beso de tocamiento, es en el que ambos labios participan involucrando además, la lengua.

En cada cultura, el beso tiene diferente significado, esta demostración de afecto, de pasión, o amor, tiene diversas connotaciones, el paso del tiempo, va marcando y cambiando costumbres, entre los persas, antiguamente, era normal el beso en la boca entre hombres de un nivel social semejante.

En Inglaterra por ejemplo, cuando alguien visitaba una casa, besaba a los dueños, a los niños y hasta a los animales, mientras en Escocia, el padre, finalizada la ceremonia nupcial, besaba a la novia y luego la novia debía besar en la boca a todos los hombres presentes, a cambio de esos besos, recibía dinero.

Pobre mujer acabaría con los labios hinchados y sin deseos de besar a su marido, adiós noche de boda.

Era el beso objeto de deseo?

Hasta donde hemos visto, era solo un ritual, los griegos solo permitían besos en la boca entre padres, hijos, hermanos o amigos muy íntimos, sin embargo, Platón aseguraba “sentir placer besando”, es posible, que con el pensamiento del filósofo, empezara a surgir el beso como objeto pasional entre parejas.

Como nota curiosa, en Indochina, las madres asustaban a sus críos amenazándoles con darles un beso de hombre blanco.

En la época del Renacimiento, se tenía al beso en la boca, como una forma común de saludo. En el siglo XV, los nobles franceses podían besar a cualquier mujer que les apeteciera, abusivos! Mientras en Italia, si un hombre besaba públicamente a una doncella, de inmediato lo obligaban a casarse con ella, bien hecho!

Vista ya parte de la historia del beso, veamos ahora, algo sobre los tipos de beso.

El esquimal es conocido mundialmente por su originalidad, se frotan las narices una con otra, bah, que ingenuos!?

El beso en la mano, en la mejilla, el que se da a los religiosos en el anillo, puro protocolo.

Dejémonos de tonterías, en la actualidad desde la China, hasta América, desde Europa, hasta Oceanía o África, un beso es un beso y punto.

De los protagonistas depende el color y la profundidad, eso de besos malos o buenos, de clases de besos, son solo letras al viento, que si el beso de mas allá, o el francés, quisiera que alguien me señale una pareja de enamorados cuyos besos, no sobrepasen al susodicho y archifamoso beso francés.

Puras tonterías, dos enamorados se besan con pasión y si se aman aunque el beso no sea un tratado de erotismo, igual se siguen amando, ya aprenderán luego a sacar sus mañas e inventar besos que les dejen las mejillas coloradas y la sangre hirviendo...

sábado, 29 de mayo de 2010

El Callejón del Beso


Una leyenda de Guanajuato, México
Ana era una joven y hermosa doncella, hija de un exaltado y violento hombre.
A escondidas de su padre, estaba siendo cortejada por Carlos, un joven galán, cuando el padre se enteró del romance, la encerró y amenazaba con enviarla a un convento, peor aún, casarla en España con un viejo y rico señor de abolengo, consideración más acertada en la mente del hombre avaro, que así acrecentaría sus bienes en decadencia.
La muchacha y Brígida, su dama de compañía, imploraron al verdugo padre, pero de nada sirvieron sus lágrimas y ruegos.
Ante la inminente partida obligada por el padre, Ana escribió una carta para su amado, entregada por Brígida al novio, comunicándole la noticia de que su padre la obligaba a irse y contraer matrimonio con otro.
El joven enamorado de inmediato empezó a elucubrar planes para salvar a su novia, de todas, una pareció la más acertada y de inmediato se dispuso ponerla en práctica.
Una ventana de la casa de la joven, tenía acceso a un callejón, tan estrecho que era posible tocar con la mano, la pared del frente.
De lograr entrar a la casa del frente donde permanecía apresada Ana, podrían conversar y entre ambos, buscar una solución a la dificultad que enfrentaban.
Investigó quien era el dueño de dicha casa y la compró.
Cuando Ana asomada a su balcón vio a tan corta distancia a su enamorado, su sorpresa fue enorme, habían pasado solo unos minutos del inefable encuentro de los enamorados, pero cuando mas entregados estaban los dos amantes, se escucharon desde el fondo, palabras airadas, era el violento padre de la joven reprendiendo a Brígida, porque ésta a sabiendas de que su ama, se encontraba con Carlos, le impedía entrar a la alcoba de su señora.
El abominable hombre, lanzó de un tirón a la protectora de Ana y blandiendo una daga, de un solo golpe, la clavó en el pecho de su hija.
Carlos enmudecido por la dolorosa impresión, con las manos de Ana aún entre las suyas, depositó un tierno beso sobre aquella mano pálida y tersa, que iba poniéndose cada vez mas fría.
Esa fue la leyenda que dio origen a que ese determinado lugar de Guanajuato, en México, sea llamado el Callejón del beso.
Cuentan que visitar el Callejón del Beso, puede tener una de tres consecuencias:
Asistir con una pareja y besarse en las escaleras del callejón, asegura felicidad durante siete años a la pareja.
Asistir con una pareja y no besarse (que sacrilegio) augura siete años de mala suerte a la pareja.
Asistir sin pareja, no augura nada (yo digo que es tonto ir sin pareja).
Ir al Callejón del beso, es casi una obligación para quienes visitan Guanajuato.

Nombres de los personajes, Ana, Carmen, Carlos o Luis, siempre suceden cambios de historia en historia.