martes, 8 de agosto de 2017

Toc, toc...

Toco tu puerta y no tengo respuesta,
clamo tu nombre y no respondes,
te busco bajo la luz del sol,
en la tiniebla de la noche
y en la difusa luz de los rayos de luna
que danzan en el río y se mofan de mi.

Los cielos de la noche

La noche es un tintineo,
mil cielos la cubren
y en cada cielo una estrella se enciende.
Mientras en la tierra,
por cada estrella,
un alma se apaga,
pierde la batalla, se rinde casi.
Cada cielo espera,
clama preguntando
donde Señor está tu mano.
Guardo cortadas para ti las rosas de todos los jardines
y las brillantes luces 

de los cielos que aguardan tu misericordia.

¡Brindis!

Esta es la mejor cosecha, el brindis exquisito de las letras.