
Una forzada ausencia me mantiene alejada de ustedes.
Amigas y amigos todos muy queridos, estos días entrañables, quisiera aferrada a mi fe, pedir a Dios por la paz de todos nuestros hogares y consecuente con nuestras raíces, tomarnos un minuto para pensar en nuestras raíces, en nuestra gente.
En este momento me cubre el cielo de Sevilla, me uno a Andalucía y toda España, teniendo en un lugar muy especial a mi tierra quisqueyana. Hago de mi corazón un inmenso mapa para albergar en el, a mis amigos de Argentina, México, Perú, Uruguay, Costa Rica, Paraguay, Estados Unidos, Venezuela, toda Iberoamérica en estrecho abrazo con España.
Pido al Creador por cada familia, que reine la paz, el amor, la salud.
Lamentablemente no siempre es posible, hagamos al menos el intento y mantengamos la esperanza.
Felices fiestas amigos y que el año que casi traspasa el umbral del tiempo para adentrarse en nuestras vidas, sea leve y nos permita llevar a cabo nuestros proyectos, que nos mantenga enlazados en estrecho abrazo de amor.