Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

jueves, 24 de junio de 2010

De la mujer para el hombre














¡GATOS DÁLMATAS, UN MILAGRO!
Que tiernas somos!

Si vivieras en el cielo, no importa morirme para conocerte.

Si la vida me diera un deseo, desearía volver a conocerte.

¿Cómo quieres que te olvide, si cuando quiero olvidarte, me olvido del olvido y comienzo a recordarte?

Si quieres lastimarme no lo hagas con un puñal...sólo dime que no me quieres, y la herida será mortal

¿ Crees en el amor a primera vista o tengo que volver a pasar delante tuyo ?

Eres justo la medicina que me recetó el médico para curar el el dolor de mi corazón.


2 comentarios:

  1. !Què bella entrada! Estimada Miuris, dulces ocurrencias engalanan un gran poema. !La foto es fantàstica!

    Un abrazo desde Mendoza y buenas noches!

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  2. Buen día Mariela, que bueno que te guste la tierna escena de la mamá Dálmata con su cara de apuro, cual será la explicación que dará a su sorprendido maridito?

    Un saludo de finde, que lo pases divino!

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