sábado, 25 de agosto de 2012

No se porqué...



No me pregunten como, ni porqué,
ni yo misma lo se.

Ni yo entiendo
porqué siento que en el alma tanto frío.

Llueve o está nublado?
No lo se.

Entran por mi ventana
las luces tenues que el ocaso va dejando.

No se porqué se clavan en mi piel,
me estremecen, me confunden.

Confluyen en mi yo remolinos
de pájaros que vuelan, vientos, nubes,
rayos de luna y sombras.

Es como un laberinto en que me pierdo,
no se porqué, no lo puedo entender.

1 comentario:

  1. Mouris, muchas veces nos preguntamos el porqué... ya desde niños necesitamos saber lo inesperado de la vida.

    Un abrazo.

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¡Brindis!

Esta es la mejor cosecha, el brindis exquisito de las letras.