Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

sábado, 4 de agosto de 2012

Nada!




 

Nada!, ni la tierra que piso,
ni la sonrisa que a veces como mueca,
mueve mis facciones,
ni la lágrima que se el viento seca.

hasta mi sombra, huye de mi
ni la propia tierra que está bajos mis pies,
ni siquiera, la mirada que ausente se dispara
y se escapa de mi.

Casi ni el pensamiento, ni la brisa, ni el sol, ni el mar,
nada de nada,
ni yo misma soy nada,
nada es mío, nada me pertenece.

Todo es del tiempo, 
y el tiempo también es nada
a única verdad, es la nada absoluta.

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