martes, 11 de septiembre de 2012

Una lágrima


 
Una música, un verso, una palabra,
un recuerdo, un suspiro,
un amor que se ha muerto, un olvido,
tantas cosas, cualquier cosa,
puede ser el detonante
de la lágrima que incontenible
rueda por una mejilla.
Es una lágrima perenne,
petrificada y silente
su humedad se evapora,
pero ni el viento puede secar su huella.
Ella  estremece,
su destello se sumerge en el alma
y la conturba.   
Esa discreta lágrima,
En silencio divulga una tristeza
retratada en la mirada.

1 comentario:

  1. Una lágrima puede contener el llanto de todo un mundo o la dulzura de una cruel melancolía. Un poema con sencillez y contundencia. Un saludo.

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