viernes, 28 de septiembre de 2012

Cascada de lluvia


Días de lluvia, tardes arreboladas de nubes en desbandadas que corren a esconderse tras las montañas.

Humo, viento, llamarada de niebla que como un fantasma trepa el umbral del recuerdo.

Cualquiera pensaría que el ventanal no existe, es que el vaho lo cubre y solo a intervalos me deja ver el cielo gris.

La lluvia es fina, se asemeja a diminutos diamantes que caen como collares engarzados en
el espacio.

La noche parece oscura, es un espectáculo observar el contraste entre la luz y la sombra.

Y rompiendo la casi tiniebla, la cascada de lluvia de deslía estremecida por reflejos de luces rutilantes.

Tiemblan y al caer, emiten un sonidillo de eco que se interna en la conciencia, alerta los sentidos y hace elucubrar locuras, utopías…

Es la lluvia de otoño que toca nuestra puerta.

2 comentarios:

Toc, toc...

Toco tu puerta y no tengo respuesta, clamo tu nombre y no respondes, te busco bajo la luz del sol, en la tiniebla de la noche y en la...