martes, 16 de julio de 2013

Los recuerdos




 

Cuando la luz se va perdiendo entre la sombra, suele la mente poblarse de recuerdos,
son como campanadas que dejan un estruendo, un eco que se va diluyendo, pero que no se va del todo.

Transportan, hipnotizan, hasta crees escuchar voces, son páginas de un libro que amarillento ya, de tan viejas sus hojas, se rompen al tocarlas.

Sin embargo persisten, nos acosan, los recuerdos son eso, estampas del ayer que llevamos tatuadas, algunos son como esos documentos que guardas en un bolso y como que te olvidas, o eso crees.

Recónditos, lejanos y una noche, así como al descuido, surgen de entre las sombras como fantasmagóricos espectros fluorescentemente sombríos, son las teclas de la vida que hacen clic sobre ti y te estremecen.

Ay que raros somos! tanto obstinarnos por amar, por vivir, para luego archivar tanta vida, que tal parecería que de tanto guardar, vamos muriendo en vida.

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