sábado, 30 de octubre de 2010

Un recuerdo para el Poeta de Orihuela


Hijo de la generación mas fértil, la del 27, el poeta de Orihuela, el reflexivo y apasionado, original y auténtico, el que siempre sintió en su mente la amenaza que se cernía sobre su vida: “LLEGÓ CON TRES HERIDAS, LA DEL AMOR, LA DE LA MUERTE, LA DE LA VIDA…” Esto expresaba en uno de sus últimos poemas, como un epitafio anticipado de lo que tendría que suceder.

Miguel Hernández, nacido en el seno de una humilde familia, habría de ser uno de los hombres, que dieran a las luchas por la libertad de España, sus letras como arma.

En Orihuela, pastoreó un rebaño, la libertad nació con él y creció en aquellos verdes prados, por los que dejaba su huella. Fue un autodidacta innato cuya inteligencia preclara lo puso en el camino grande por donde solo andan los predestinados.

Cien años se cumplen hoy del nacimiento de este genio, que canten las piedras, que broten las flores, que aflore en las montañas de su tierra, el sol radiante de la libertad, que como prodigio y honor en su nombre, surja a horas tempranas una estrella única, brillante, que marque con su luz, el nombre de este poeta inolvidable, del cual Vicente Aleixandre se expresó de esta manera:

«Era puntual, con puntualidad que podríamos llamar del corazón. Quien lo necesitase a la hora del sufrimiento o de la tristeza, allí le encontraría, en el minuto justo. Silencioso entonces, daba bondad con compañía, y su palabra verdadera, a veces una sola, haría el clima fraterno, el aura entendedora, sobre la que la cabeza dolorosa podría reposar, respirar. Él, rudo de cuerpo, poseía la infinita delicadeza de los que tienen el alma no sólo vidente, sino benevolente. Su planta en la tierra no era la del árbol que da sombra y refresca. Porque su calidad humana podía más que todo su parentesco, tan hermoso con la Naturaleza.

Era confiado y no aguardaba daño. Creía en los hombres y esperaba en ellos. No se le apagó nunca, no, ni en el último momento, esa luz que por encima de todo, trágicamente, le hizo morir con los ojos abiertos.»

Miguel Hernández Gilabert (Orihuela, 30 de octubre de 1910 – Alicante, 28 de marzo de 1942) poeta y dramaturgo de especial relevancia en la literatura española del siglo XX.

Poeta, con los labios sellados y los ojos muy abiertos, con el corazón latiendo por tus letras excelsas, te dejo mi recuerdo perfumado con olores silvestres de tu tierra.

6 comentarios:

  1. Sus ojos, esos ojos que no pudieron cerran aun miran.
    Pena(L7s7)

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  2. Hola Miuris...Miguel Hernandez, uno de mis favoritos, y paisano mio...Que buena entrada esta..me ha encantado gracias Miuris..besos y que pases un buen finde.

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  3. Buen homenje amiga..tiene preciosos escritos!!!
    mi cariño para ti y ten un buen fin de semana!!
    Bárbara

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  4. Gracias, ojalá esa mirada no nos abandone nunca.

    Abrazos

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  5. Pues felicidades Carmen por tener semejante paisano, el gran poeta Miguel Hernández, es digno de las palabras mas excelsas.

    Abrazos y mucha paz en este finde.

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  6. Si Bárbara, las letras de este autor son infinitamente hermosas y valiosas.

    Gracias amiga, buen fin de semana.

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¡Brindis!

Esta es la mejor cosecha, el brindis exquisito de las letras.