Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

jueves, 18 de julio de 2013

Mala costumbre




Tengo la mala costumbre de soñar,
no aprendo que la vida es realidad,
que utopías si acaso dan felicidad,
es como un globo que revienta al contacto con la luz.

Tengo la mala costumbre
de ilusionarme con la luz del día
y cada noche,
como pompas de jabón, vuela mi fantasía.

Un nido de cristal desmoronado,
nubes de algodón que se deshacen,
una risa con tinte de payaso,
es el sarcástico recuento de esta historia.

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