Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

sábado, 11 de mayo de 2013

Cosas de la vida







Llegaba la noche y  caía la sombra,
en el porche quedaba una vieja mecedora
como la constancia de que en un momento,
alguien meció en ella, alguna esperanza.

En medio de todo quedaba una duda,
realidad o hechizo era aquella escena?

Y entre el silencio de la madrugada,
tejería su sueño algún mozalbete
o una muchacha que abría a la vida
el primer capullo. 

Mariposa alegre que eleva su vuelo
y tiempo después,
con las alas rotas y mustio el color,
abatida y sola, detiene su vuelo.

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