
Crepúsculos aletargados,
sombras movedizas refugiadas
en los vericuetos del camino,
apostando por la marcha del sol.
Pero el astro se resiste,
brilla con furia
y arrasa con el anochecer,
lo avasalla, lo anula,
las sombras titilan entre nubes
que en blanco y negro,
van dejando en el espacio,
desolados sollozos.
Gritos que hablan de soledades,
parece que llueve,
son lágrimas que brotan
de la batalla entre el ocaso
y el crepúsculo,
gotas de rocío
que al llegar a la tierra,
navegan en la corriente del mar
y se rompen en diminutos cristales de sal
golpeadas por las olas.
Siempre maravillosa, un placer haber vuelto por tu casa.
ResponderEliminarSaludos y un abrazo.
Muy bello Miuris,me ha encantado este poema...Estoy deseando que llegue el mes de agosto para irme a la playa,y pelearme con esas olas y esos granitos de sal...UNNNMMMM!!,que largo se me esta haciendo,y mucho más con este astro que no se resiste...Besos Miuris
ResponderEliminarPlacer que es mutuo cuando discurro por tu sonrisa abierta.
ResponderEliminarAbrazos
Mi querida Carmen, celebro que te aguarde ese período vacacional, la playa, el mar, las olas, wao, una verdadera fortuna poder disfrutarlo.
ResponderEliminarNo desesperes, el tiempo vuela y verás llegara a agosto en un santiamén.
Te deseo unas vacaciones inolvidables por provechosas y positivas.
Un abrazote