Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

lunes, 25 de junio de 2012

Una voz por Sara


  Sara Carbonero apoyando a 'La Roja'



Lo que sucede con Sara Carbonero es producto de la sociedad que vivimos.
Abocados al declive de los valores, somos víctimas de la inversión más absoluta y en cualquier parte del mundo, la envidia desencadena  avalanchas de pasión.
A esta mujer la están crucificando simplemente porque se está destacando en su campo profesional, está siendo tomada en cuenta y su último “pecado”, lo está cometiendo en la cadena de los partidos de 'La Roja' en la Eurocopa.
Sin detenerme a analizar si lo hace bien o mal, lo que se entiende es que la sarta de comentarios contra la señorita Carbonero, no es mas que  envidia de la más baja calaña, a Sara la envidian porque el trabajo que desarrolla en la actualidad, le representa de seguro, un buen ingreso económico, y como si no fuese suficiente, ella es la novia de un deportista de mucho éxito.
En la Edad Media, mucho después y sobre todo ahora, se cometió y se comete este tipo de acciones contra  personas que hacen un trabajo que les convierte en figura relevante, en cuanto al que hace Sara, ella no lo hace peor que otra/os que desfilan en grandes pasarelas ofendiendo muchas veces al micrófono y no digamos nada del idioma de Cervantes que por razones obvias, aquí en España debería respetarse más que en otras latitudes.
La Periodista en cuestión no es una enviada de la Real Academia, no está al frente de una alta sesión de las letras, ella cumple el rol de comentar detalles de unos partidos de Fútbol y no creo yo que para hacerlo deba antes, recibir un doctorado en periodismo, que lo hace igual que lo ha  hecho cualquiera y posiblemente con mas humildad.
Lo que pasa con ella es que su nombre está sobre el tapete, ama y al parecer es amada, (una suerte que no se perdona) y se atreve a demostrarlo en público, lo que a mi me parece muy bien, pero evidentemente, estas cosas no son del agrado de todos, quienes viven al acecho del éxito ajeno no para congratularse, sino para alimentar un morbo suspicaz, dan salida a su egoísmo arremetiendo con la primera que se destaque en cualquier campo, Sara en este caso.
Estos son “deslices” imperdonables en un mundo donde la mediocridad  substituye a la sensatez.   
Es lo malo de las redes sociales, son canales donde se escribe de todo y cualquier malintencionado, desahoga en ellos, inconformidades internas haciendo víctimas de sus complejos a personas que simplemente triunfan, eso es insoportable para los cobardes que no se atreven a vivir  y que a su vez descargan en quienes lo hacen, sus enmarañados sentimientos.
A Sara Carbonero no la castiga el machismo cavernícola, más le llamaría cavernícola sin otro elemento, porque de lo contrario, tendríamos que hablar también de “hembrismo”, ya que no solo los hombres hablan de ella, sino también las mujeres.
No conozco a Sara, siento sin embargo, que con ella se está cometiendo una injusticia, déjenla que trabaje y si acaso le falta algo de experiencia, ya la adquirirá, pero por favor, dejen que haga su trabajo, porque tanto ataque a su persona, es un síntoma clarísimo de que se mueren de rabia porque se destaca no solo en deporte, sino que protagoniza importantes campañas publicitarias.
Sara, no hagas caso a los envidiosos que pretenden denigrarte, si te tiran piedras será por algo digo yo, no lo crees tú? 
 




1 comentario:

  1. Sara Carbonero tiene tres grandes pecados:
    Primero, que es guapísima
    segundo, que está güenísima
    tercero, que se "cepilla" a Iker
    Lo tiene claro en este mundo de nuevas modas y modales.
    Antes "el papel de la canalla era la muralla.
    Hoy, algunos, han cambiado de papel pero no de modales, y por mi parte te aseguro que no he visto, ni pienso ver, una sola crítica.
    Como siempre has puesto el dedo en la llaga pero seguramente, los que se dedican a esas críticas violentas y maleducadas,no lo van a leer.Ni falta que te hace.

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