Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

viernes, 22 de julio de 2011

Que fácil!


Fíjate que fácil te olvidé,

digo mal,

no te olvidé,

es que nunca te amé.

Ni tu piel, ni tu boca,

ni tus manos, ni caricias,

ni tu voz, ni tu risa.

Nada de de ti,

me importó nunca.

Que triste amor el tuyo,

que ni huella dejó.

5 comentarios:

  1. Un triste post.. cargado de dolor... con una huella emocional como todo amor...

    Un abrazo y felices dias...

    JALE

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  2. Hola Jairo

    Son parte de las circunstancias que se viven a diario.

    Feliz domingo

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  3. Cuando un amor no deja huella,para que recordarlo,mejor olvidarlo...Besos Miuris,que pases una feliz tarde de domingo

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