Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

jueves, 7 de julio de 2011

Bienvenido Viernes


Viernes!

Increíble como el tiempo,

arrasa con las horas,

pasa la vida rauda,

corren días y noches

grabando en cada instante,

la huella del vacío.

Cuelgan de mi balcón

las flores del recuerdo y del olvido,

deshojo margaritas sin interrogantes,

quisiera herir al tiempo,

antes de que éste absorba mi existencia.

La rutina como una cárcel

nos encierra entre muros de espanto,

me asfixio, me estrangula el hastío,

me desquicia el tic tac del reloj

y sin embargo,

no dejo de mirarle.

Hay que volar!

Abatir las alas, evadirnos,

escapar de la apatía

que nos atrapa en el cerco de sus brazos.

3 comentarios:

  1. Pa ello no importa que sea viernes o cualquier otro día, siempre es buen momento para romper con esa rutina que llega a asfixiarnos.
    Buena reflexión, Miuris.
    Un beso

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  2. Gracias Arruillo, buen fin de semana.

    Abrazos

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  3. El tiempo que todo lo borra, todo lo cura, es implacable al final, se las va cobrando a todos de a poquito. Por eso digo: "vamos a disfrutar la vida"...difrustémosla pensando al mismo tiempo, ni no todo, en Dios...

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