Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

viernes, 10 de junio de 2011

Fortuna


Un corazón,

arritmias, taquicardias,

latidos en sosiego,

palpitaciones con pasión.

Dos ojos,

miradas que me hacen desear cerrar los ojos,

atisbos, ojeadas,

que dejan retratada en mi retina,

cosas inolvidables.

Mi boca,

palabras que tal vez hirieron,

balbuceos entre los que pedí perdón, o perdoné,

besos que di y beso que me han dado.

Dos manos,

escribir, mi vida!

Diez dedos

en los que no solo una alianza es válida.

Piernas,

camino sola,

voy y vengo por la vida.

Cuanta fortuna tengo,

manos, piernas, ojos, labios,

un corazón,

lo vendo, alguien quiere comprarlo?

Mentira!!

En cada afecto regalo sus latidos.

2 comentarios:

  1. No se vende un corazón, se entrega, se ofrece, incluso a quien no lo quiere, o aprecia, porque no puede, ni sabe, ni quiere dejar de latir.

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  2. Gracias Pilar por tus sabias palabras.

    Abrazos

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