
Cariño mío:
No me agrada, no acostumbro enviar tarjetas impresas, me gusta plasmar en un papel, el esquema que marcando el corazón, se transmite a mis manos que tiemblan un poco al dejar constancia de lo que siente.
Pero en toda historia de amor, existe una tarjeta como esta y la nuestra, que es la más bella historia de amor que se haya sentido, no debe carecer de nada que sea habitual entre dos personas que se aman.
Hasta siempre, hasta que tomados de la mano, aspiremos juntos el olor de las castañas asadas en
No quiero dejar pasar esta ocasión sin reiterarte que te amo.
Todo es posible, Miuris. A mí me atraen mucho las tarjetas e incluso me ha servido de base para algún relato. La imagen, la fecha, el lugar, todo es indicativo de algún síntoma entrañable.
ResponderEliminarAsí que aprovecha el momento.
Un beso