viernes, 16 de septiembre de 2011

Jorge Lavat nos dice adiós


Fue villano y señor, político y soldado, poseía la estirpe de los grandes que nacieron para actuar, meterse en el personaje e insuflarle vida.

Su último trabajo aún lo está escena en España y América, “Eva Luna”, una telenovela en la que actúa junto a destacados personajes mexicanos y de otras nacionalidades.

Jorge Lavat, era el actor de la voz como un trueno, que estremecía el escenario y dependiendo del matiz de la escena a desarrollar, podía arrullar, o dar miedo.

Acaba de morir en su México natal, nacido el 3 de agosto de 1933, hace poco fue hospitalizado por problemas de la columna que le llevaron al coma, produciéndole la muerte.

Seguirá sin duda en el recuerdo de la gente que no olvidará su sonrisa plácida, su voz, ni su grandeza como actor.

Caminará entre nubes y mientras avanza al encuentro de su última morada, pensará tal vez en las “cosas deseadas”, las que logró y las que pudieran haber quedado en esa agenda subliminal que todos escribimos y que jamás llegamos a concretizar.

Aprendería sin duda de ese poema que inmortalizó con su voz, esa “Desiderata”, que traducido a “Cosas deseadas”, nos pone al tope de las verdades que pesan en esta vida, a veces cruel, a veces placentera, pero siempre deseada.

Que la paz eterna ronde el espíritu de Jorge Lavat, un mexicano bravío, caballeroso, fiel a sus sentimientos.

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