Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

miércoles, 12 de octubre de 2011

El Árbol de la Vida



Una historia que puede ser o no exitosa, falta sin embargo, coherencia, tiene momentos en que se cree llegar a compenetrarse con la trama, pero luego se pierde en ese laberinto creado en el guión que da para luego quitar, suelta, para después tirar, dejando a la audiencia tras la búsqueda de lo que quiso significar determinada escena, o frase.
Sobrecogedora, preguntas planteadas con respuestas atrapadas entre la magia y lo imponderable de la creación.
Yo diría que esta película es un llamado a la reflexión filosófica o una íntima observación de los sentimientos, un análisis sobre el amor como unificador de la naturaleza humana Y la desgarrante pérdida de un ser amado.
Si me preguntaran sobre mi experiencia personal, tendría que decir que durante el tiempo del film, sentí una simbiosis de sensaciones, algunas me laceraban, pocas, me gratificaron.

1 comentario:

  1. Tengo que verla; apuntada la tengo entre las que veré próximamente. Un abrazo, Miuris.

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