Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

jueves, 20 de octubre de 2011

Avaricias?


Me escuece el alma,

el agua no calma mi sed,

el frío cala mis huesos,

no hay manta que me caliente.

Tengo hambre de milagros,

ansias de acaparar fe,

anhelos de resplandor,

avidez de sosegarme.

Quiero alcanzar la aquiescencia

para desplegar mis alas

y remendar su rotura,

elevarme a las alturas y volar

libre el espíritu,

de esperanza saturado,

sin miedos, fríos,

sed, ni escozores.

4 comentarios:

  1. Me encantó este vuelo hacia la Plenitud. Un abrazo, Miuris. Bello poema.

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  2. No es avaricia, simplemente deseas lo que cualquier de nosotros desearía: un espíritu libre lleno de esperanzas.

    Un abrazo, querida amiga.

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  3. Vuelo libreo, es un planeo sin ataduras ni dobleces, la sensación de libertad total. Me gusto, Miuris, Besos.

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