Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

jueves, 15 de septiembre de 2011

Nuestro jardín


Corté las rosas del jardín que plantamos,

los pétalos marchitos caían tras de mi,

y sin volver la cara, dejé que se esfumaran entre el viento.

Son nuestras rosas,

pero no importa,

la tierra está cansada y hay que abonarla,

una nueva semilla germinará en esa misma tierra,

cuando llegue la lluvia del otoño.

Conservo en un jarrón los últimos capullos,

son hermosos y aún conservan el aroma,

por si acaso me fallara el recuerdo,

por si tu lo olvidaras,

a ambos bastaría con las evocaciones

que como una muralla levantamos,

tu en tu corazón,

yo en el mío.

Ni jardines ni rosas,

somos mucho mas que una tierra,

nos amamos mas allá de todo lo tangible.

1 comentario:

  1. Tan bonito poema, tan lleno de sensaciones y de colorido. Encantadora como siempre tu escritura.
    Un abrazo desde Ciudad de Buenos Aires

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