Coqueta y juguetona,
con mi piel en tu piel,
con tu boca en la mía,
me miras y te miro,
con mirada felina,
clavada en tus pupilas.
Una gata mimosa que te pide caricias,
que maullando,
lame todo tu cuerpo
para sacar las uñas si la ignoras.
Como una loba herida
una noche de luna,
corro desnuda y salvaje,
tras un rayo de luna
que se esconde en la sombra.
Un sofá, una alfombra,
una manta que cae,
un gruñido de felina en arrullo
que busca entre tus brazos,
tu calor, tus caricias.
Ummm, siempre me gustaron los gatos (mejor, las gatas), en general, todos los felinos y felinas. Buen domingo, amiga Miuris.
ResponderEliminarMe atraen los gatos, su suavidad, su pereza, su independencia, pero me causan cierta inquietud, es curiosa esta ambivalencia.
ResponderEliminarBesos de domingo
Me gustan los gatos,tuve dos, madre e hija,se murieron,lo pasé mal...Ahora tengo a Zar,mi perro,no quiero pensar cuando me falte......Tu poema es muy gatuno,jejeje,me ha encantado...Besos Miuris
ResponderEliminarHola Paco celebro que compartas el amor por los felinos, son encantadoras las gatitas, yo los adoro desde niña.
ResponderEliminarAbrazos y gracias por visitar Mis Vendimias
A veces sucede Pilar, pero no temas, nunca esperes una traición de un animal, bueno, aunque se dan casos.
ResponderEliminarUn besote de domingo por la noche, buena semana.
Hola Carmen,me alegra saber que adoras los gatos, pues yo era su defensora desde siempre, es una larga historia la que me une a esos animalitos suaves y juguetones.
ResponderEliminarLo del poema no es mas que una de mis acostumbradas travesuras.
Abrazos amiga, que tengas una buena semana.