Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Una ventana al alma


 
Abro una ventana al alma,
dejo en ella unas letras,
toca tu corazón y responde
a esta demanda que hace la conciencia.
Vuelve tus ojos,
deja escapar de tu cárcel la palabra precisa,
instancia sentenciosa,
que medrosa aguarda un corazón.
Vuela, sueña con libertad,
la decisión es tuya.


2 comentarios:

  1. El alma y el corazón, vuelan siempre juntas..., seguramente sabrán que hacer.
    Hermoso como todo lo que haces.
    Saludos

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  2. Que vuele el alma por esa avenata. Un abrazo

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