domingo, 25 de diciembre de 2011

Madrigal de lo que fue



Al igual que una flor
que día a día
va muriendo en su tallo,
como una llama
que se apaga lentamente,
como un arrebato de locura,
de la misma manera
que una ola
graba en la arena
su tenaz violencia,
de esa misma manera
se secaron mis sueños,
así marchitos y cansados
se rindieron mis ojos,
ante un caudal de lágrimas
 que se llevó mi risa
y voló mi esperanza,
 dejándome apagada.

1 comentario:

  1. Sentido pero hermoso, pero la flor renace con la lluvia y volverá tu sonrisa, tu alegría, y tendrás nuevos sueños y esperanza, también volverán esas lágrimas a humedecer tus ojos enamorados.
    Un beso

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