Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

lunes, 19 de diciembre de 2011

Ellos no tienen nada


 

Donde viven los pobres, como viven,
donde habitan sus sueños,
en que frío corral pasan la noche
para al alba marcharse a explorar el día.
Los niños y los pobres, donde viven?
Van tejiendo en sus pasos
una larga cadena de rotas ilusiones.
Los niños de mi tierra, los del mundo,
moran en muladares pestilentes,
son carne de la noche,
pierden su inocencia sin notarlo,
porque no han conocido otra ley que no sea el ultraje.
Niños que no son niños,
muchos mueren en medio de un camino,
sin haberse enterado de que habían vivido.
Adonde van sus almas si las tienen?
Son como pajarillos, o menos,
las aves tienen nidos, ellos no tienen nada.
Bajo el cielo y la noche,
hambrientos y sedientos, cansados de hacer nada,
o de tanto implorar,
sobre alfombra de estiércol,
sus cuerpos como duendes perdidos
en un bosque de espanto, se guarecen.
Duermen, cierran sus ojos?
Ellos no tienen sueños, una guadaña infame,
más que la propia muerte, atenaza su vida,
si es que nos atrevemos a imaginar que viven. 

1 comentario:

  1. Los niños y los pobres viven a nuestro lado, sólo hay que salir a la calle para verlos, lo que pasa es que nos comportamos como ciegos, que no queremos verlos, pensamos que no es nuestro problema. En estos días se recrudece la realidad por las connotaciones que tiene la Navidad, pero el problema sigue estando ahí, no hay manera de erradicarlo.
    Así es la vida, Miuris, sólo nos queda la esperanza de que en algún momento, alguien sea capaz de dar el paso definitivo y acabar con la pobreza y las diferencias sociales.
    ¡Que tengas unas felices fiestas!
    Un beso

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