viernes, 21 de enero de 2011

Meditación


Hay un ladrón,

un ratero de sueños,

cleptómano de almas,

que sorbo a sorbo

se bebe mi existencia.

Es un viento silente,

apenas un efluvio

y sin embargo,

deja efectos de huracán.

Un vendaval

que me oprime el corazón

y hace hervir mi sangre.

Un no se que,

que me deja sin palabras,

sumando primaveras

y restando inviernos,

sin mirar el espejo,

sin contar las palabras,

queriendo percibir,

más allá de lo que no se ve.

2 comentarios:

  1. como sus letras son inmensas y van creciendo amiga en un mar de sentimientos que al leer se sienten firmes y sentidas....lindo poema

    saludos
    lindo fin de semana
    abrazos

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  2. Su cielo es inmenso Poeta, donde se alberga la poesía del amor puro y total.

    Gracias, un saludo.

    ResponderEliminar

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