Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

viernes, 5 de abril de 2013

Márchate ya!



 

Un alud de lluvia parece abatirse contra el mundo, cualquiera diría que las gotas de vida que casi siempre anhelamos por lo de provechoso que tiene para la tierra, semejan en ocasiones, un diluvio que más que dar vida, la extermina.

Es el caso que está aconteciendo, el exceso de lluvia ha dejado desolados a  muchos lugares de la humanidad, países como Argentina lloran hoy la pérdida de muchos habitantes cuyos hogares fueron asolados por la furia del agua que cayendo incontenible, sembraba a su paso luto y angustia.

Buenos Aires, la bellísima ciudad porteña, La Plata, la más castigada y otras que están sufriendo en carne viva ese dolor que sacude, es como si el frío de la lluvia contagiara la piel dejándola estremecida, llevemos hasta los amigos de Argentina nuestra solidaridad, nuestro abrazo cálido y entrañable.

Oh lluvia, que cruel has sido esta vez, déjanos ya, permite que el sol sacie su ansiedad y embeba en tu humedad su sed, fíjate cuantas almas te has llevado, piensa ahora en las que acongojadas, lloran la pérdida de sus seres queridos.

No te mides lluvia, aquí en España también has colmado los ríos y embalses, nuestra Andalucía destila agua en su serranía, campos y ciudades, las marismas rebosan reflejando al cielo como un espejo su plenitud, creo que gritan, pidiendo que ya no llueva más … por un tiempo.

Hasta que baje el caudal de los ríos que incontenible sale de su cauce y arrasa con todo lo que encuentra a su paso para sin permiso, cruzar el umbral de los hogares devastando aldeas, en el llano, en la cumbre.

Nieve! Tormenta de copos que en un instante cubre con un manto gélido y blanco carreteras, casas, balcones, jardines, hasta los azahares tan típicos de Andalucía, bajo nívea mantilla tejida de escarcha, retienen su aroma, será que no se han dado cuenta que ya es primavera?

Las aves aguardan el sol para trinar y las mariposas no han podido volar cubriendo los caminos que en esta época, revientan en florecillas silvestres, geranios y cerezos que tampoco has dejado lucirse en su debut.

Vete lluvia, mira que ya casi viene la Feria de Abril y no te queremos en el Real, fíjate que abril necesita del sol para desplegar su poesía, piensa que debe haber un balance entre el sol, la lluvia, el viento y la nieve, que precisamos del azul del cielo y de los cirros blancos, para crear poesía, para que la musa encuentre espacio y vuele libre.

Si solo nos dejas melancolía y bruma, nuestro verso se teñirá de sombra y el mundo además de lluvia, precisa de sol y de luz.

Márchate lluvia, quédate girando en el éter y cuando sientas que te necesitamos, baja de nuevo a traernos tu frescura, tu aliento, no nos restes existencia, lo que esperamos de ti no es desolación, sino vida.


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