jueves, 24 de febrero de 2011

Duende


Tiempo y silencio,

luces y sombras

realidades y ficciones.

Sigilosa y confundida,

atravieso el umbral del crepúsculo

temerosa de encontrarme con la noche,

después que mil oscuridades

se dibujaron en mi universo.

Se cruzó en mi camino un resplandor,

me destelló

y de mis pupilas heridas por el fulgor,

brotaron rocas tenaces

que amurallaron mi epidermis.

Guardo en mi cofre de ilusión

la evocación

de los primeros encuentros,

cuando ansioso tu,

y yo anhelante,

tejíamos quimeras

engarzando esperanza.

Rompimos el ayer,

ovillando en la rueca de la vida,

un hoy bajo el cual nos cobijamos.

6 comentarios:

  1. Hola, no se si esto es una linda mujer saliendo de una caracola, o es un genio al que se le puede pedir un deseo, lo cirto es que es preciosa y que tu poema me llena de emosion, un saludo dominicana española y un lindo fin de semana.

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  2. ROMPIMOS EL AYER, OVILLANDO EN LA RUECA DE LA VIDA, UN HOY EN EL CUAL NOS COBIJAMOS, PRECIOSO POEMA MIURIS Y ESTE FINAL MÁS AÚN.UN BESAZO AMIGA.

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  3. Bella composición, de las que llegan al alma.
    Besos

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  4. Rafael, mi apreciado amigo andaluz, gracias por tus palabras siempre amables hacia mi.

    Te mando un saludo especial para ti y tu familia, pasa un buen fin de semana

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  5. Hola Arruillo

    Me alegro haber llegado a tu alma sensible.

    Un abrazo

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  6. Querida amiga María Carmen
    Gracias del alma por tu visita, por tus palabras hacia mis letras.

    Un abrazo grande

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