domingo, 28 de junio de 2015

ERA AZUL!!!


No lo recuerdo!!
¿Era blanca o azul?
no lo recuerdo,
tiemblo de solo imaginarlo,
la noche era joven todavía,
gotas de agua caminaban por mi piel,
solo recuerdo que al verte allí,
mirándome insolente,
rodó la toalla dejándome desnuda,
el rubor como un manto cubrió la palidez de mi mirada,
caí en tus brazos olvidándolo todo!

QUISIERA SER





Ser el punto invisible en un mar insondable,
la piedra de un camino por donde nadie pise,
esa gota de lágrima que naufragó en mis ojos
y que tiene tu nombre,
eso quisiera ser.

El paso del tiempo



Como el tiempo que pasa y en apariencia no sentimos,
como a la mariposa que en cualquier madrugada,
intentando libar una gota de rocío, arrugaron sus alas.
Igual que arrasa el viento con las hojas marchitas,
así callado y lento,
van cayendo sin que nos demos cuenta,
racimos de pasión y hogueras de esperanza.
Tarde nos enteramos,
de que también el amor se ha marchado.

CALLA!


No le digas a nadie que me has visto llorar,
no cuentes
que me ves cada noche espiando las estrellas,
y que la más lejana, se me hace conocida.
No cuentes que oteo el firmamento,
buscando entre las nubes la calidez del sol,
no les cuentes tampoco,
que escondida y llorosa,
dejando en la almohada, las huellas de mi angustia,
a solas me levanto musitando tu nombre.

Por favor no lo digas!

COSAS DEL ALMA





Hoy te llamé,
hurgaba entre tu sábana,
quería rozar tu alma quizá con el dese avieso
de impedir tu partida.
toqué tu rostro menos tibio, más frío,
sin embargo sentí en tu piel tersura y humedad,
creo que sin darte cuenta,
se humedecieron tus ojos
y yo cerré los míos y muy dentro de mi,
sentí que algo ardiente me quemaba,
era una lágrima que aprisioné con rabia
sin dejar que saliera.
Dormías o navegabas en un limbo quizá,
mientras yo me mordía los labios
queriendo descubrir si tu alma volaba
vigilante, si estaba junto a ti,
quizás nos estaba tocando,
quien sabe si quería advertirme algo,
decirme adiós quizás,
mientras tú apacible,
parecías dormida.








PESADILLA??

De repente la tarde se vistió de nostalgia,
en el salón a solas inquieta me movía,
me seguía mi sombra,
resonaban mis pasos.
La ventana desierta, las macetas marchitas,
había sol y sin embargo,
todo era penumbra.
Silencio en la cocina,
soledad en la alcoba.
Me sentí levitando,
el frío me invadía,
solo yo habitaba
aquella impresionante pesadilla.

AY TU MIRADA!


Presentí tu mirada,
como un dardo que venía de la sombra.
Mis ojos se nublaron,
pero con mano firme
enjugué la humedad
pues si lloraba,
no podría mirar la estrella
que me hablaba de alguien
que en verdad me quería.




























SI LEES EN MI

Que pensarás de mi,
que dirás cuando indagues en mi adentro,
cuando busques en mi corazón la calle del amor
y encuentres un erial,
cantera abandonada porque lastima,
pétalos que una vez formaron una rosa
y hoy vuelan al viento negros de espera,
secos de ilusión.

LOS CIELOS DE LA NOCHE


La noche es un tintineo,
mil cielos la cubren
y en cada cielo una estrella se enciende.
Mientras en la tierra,
por cada estrella,
un alma se apaga,
pierde la batalla, se rinde casi.
Cada cielo espera,
clama preguntando
donde Señor está tu mano.
Guardo cortadas para ti las rosas de todos los jardines
y las brillantes luces de los cielos que aguardan tu misericordia.

Eso somos



Nada, eso somos!
Pájaros de alas rotas,
hilvanas con hilos de angustia o esperanza.
Mariposas perdidas en un cielo sin fin,
abismo en el que vuelan sin regreso.
Eso somos!
Peregrinos cansados y abatidos,
caminantes que no tienen destino,
hilo frágil que un día rasgará las amarras
dejándonos varados en medio de la nada,
¡al fin no somos nada!

Así se nace, igual se muere

Como un botón de rosa pequeñito,
sigiloso asoma entre las hojas,
parece que se esconde para seguir creciendo.
Revienta una mañana, una tarde o quizás en la noche,
y en cada madrugada,
sorbo a sorbo se nutre con gotas de rocío.
Así nace una rosa que a veces ni perfuma,
ni perdura, porque apenas brota, la cercenan.
Casi igual que la rosa,
se abre la vida,
como ella aparece

y casi como ella,
para siempre se cierra.

Anhelando calma


Cerrar los ojos y caminando a ciegas,
surcar sin dejar huella por todos infiernos.
Volar sobre las ascuas
dejando que mi sudor,
gota a gota apague el fuego
que marca esos caminos.
Arrastrando los pasos,
desafiar cancerberos implacables
Y mirando hacia arriba,
musitar sin palabras,
recibiendo de Dios,
el consuelo infinito
que como un dulce néctar,
calme la tempestad.

ESTE AMOR

Amor, amor que te saltas las normas para quedarte mudo,
a este amor le hace falta perderse en una noche,
necesita cruzar un fuego ardiente y quemarse en su hoguera.
Este no es cualquier amor,
este amor ha vivido tempestades,
ha resistido guerras y batallas,
hoy aletargado por el agotamiento,
desfallece y en otro punto, derrocha la mirada.
Este amor precisa de arrebatos,

de caricias prohibidas que revienten su sangre,
necesita perderse en una ola y dejarse llevar,
cruzar una barrera de arrecifes,
estallar de pasión entre la sal.
A este amor le sobra indiferencia,
le hacen falta miradas encendidas, complicidad, hechizo,
necesita desnudarse
y piel con piel beber la misma copa
embriagarse y volver a emborracharse
para quedar dormido, o morir de una vez.

Frialdad

Como el rocío en una noche fría,
como la lluvia cuando moja el alma,
o el beso que se da en la frente de la madre muerta.
Desolado y frío,
desventurado y triste,
así es el sueño
donde solo habitan los fantasmas.

¡GANAS!

Que ganas tengo de volar,
de ser apenas, una burbuja de lava en un volcán,
la piedra que en el fondo de un río, se hunde a solas.
Que ganas de correr,
aferrarme al viento y dejarme zarandear entre su furia.
Deseos de encontrarme con el mar
y abrazada a su azul,
empaparme de sal
y trepar a una ola.

Igual que una estrella

Junto al mar
salpicada de espuma,
se levantó una ola,
aterida de frío me refugié en la arena
y mirando al cielo,
deslumbrada de luz,
cerré los ojos y me dio por pensar,
¿que hacen las estrellas cuando llueve,
adonde se refugian cuando gotas de lluvia
les golpean?
Dónde esconden su luz cuando el agua inclemente
moja sus picos.
Igual que una estrella amenazada por la lluvia,
tuve miedo y lloré, sentí frío y temblé.
Amanecía y un rayo de luz me hizo comprender
que el día y la noche se unen en un punto,
nosotros solo formamos parte de su juego.

Toc, toc...

Toco tu puerta y no tengo respuesta, clamo tu nombre y no respondes, te busco bajo la luz del sol, en la tiniebla de la noche y en la...