Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

domingo, 28 de junio de 2015

Anhelando calma




Cerrar los ojos y caminando a ciegas,
surcar sin dejar huella por todos infiernos.
Volar sobre las ascuas
dejando que mi sudor,
gota a gota apague el fuego
que marca esos caminos.
Arrastrando los pasos,
desafiar cancerberos implacables
Y mirando hacia arriba,
musitar sin palabras,
recibiendo de Dios,
el consuelo infinito
que como un dulce néctar,
calme la tempestad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario