Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

lunes, 30 de septiembre de 2013

Son cosas de la vida!


 


A veces meditamos y nos damos cuenta que el tiempo en su carrera,

se ha llevado consigo valores muy preciados.

y recapacitando sobre las ocurrencias del día a día,

llegamos a la conclusión de que hemos malgastado gran parte de nuestra vida
persiguiendo sueños que a la postre se derrumban.
Y en esos momentos de profunda reflexión, advertimos que ya no somos los mismos,son casi siempre las consecuencias de las batallas lidiadas en la ruta que nos toca caminar.
Caminos a veces plagados de fracasos muchos de los cuales van dejando heridas, que aunque
creamos curadas, se abren al mínimo contacto con la causa que los motivó, o con situaciones semejantes.
Leer más...

viernes, 27 de septiembre de 2013

Toc, toc...


 
Toco tu puerta y no tengo respuesta,
clamo tu nombre y no respondes,
te busco bajo la luz del sol,
en la tiniebla de la noche
y en la difusa luz de los rayos de luna
que danzan en el río y se mofan de mi.
Leer más...

domingo, 15 de septiembre de 2013

Grítalo



 
Dímelo si me quieres,
no lo calles.
Al menos una vez, grítalo fuerte,
No sea que mañana cuando quieras decirlo,
ya sea tarde,
porque me habré cansado de esperar.


Leer más...

Pesadilla






 
De repente la tarde se vistió de nostalgia,
en el salón a solas inquieta me movía,
me seguía mi sombra,
resonaban mis pasos.
La ventana opaca, las macetas marchitas,
había sol y sin embargo,
todo era penumbra.
La cocina silencio,
soledad en la alcoba,
me sentí levitando,
me invadió el frío,
nadie, solo yo habitaba
aquella impresionante pesadilla.


Leer más...