Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Entre olvidos






Olvidé que el cielo no es azul
y tal vez ni exista,
que las flores se marchitan,
que se esfuma su aroma.
Y de tanto olvidar,
Olvidé que el amor,
también se olvida.     

1 comentario:

  1. Miuris. El amor, el verdadero amor nunca se olvida y si se olvida no es amor. Las flores se marchitan, pero siempre habrá una mano temblorosa de emoción que las recoja y las mande al viento hasta que lleguen al ser amado, aunque sea furtivo, imposible, lejano. Como saber, amor, que me escuchas? que mis flores llegan hasta ti? y se mecen en tu pecho amorosas,inesperadas?

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