Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

martes, 6 de agosto de 2013

Ni jardín, ni rosas



 
Plantamos un jardín, recuerdas?
sembramos rosas que recogíamos cada primavera,
de aquel edén no queda nada,
hasta los pétalos de aquella rosa
que al cortar nos hirió haciéndonos sangrar,
y que guardaba entre las páginas de un libro,
tristes y mustias,
se disiparon misteriosamente.
Hoy ni rosas ni jardín,
tampoco primaveras, solo el viento helado
del invierno que habita en los dos.

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