Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

domingo, 18 de agosto de 2013

La sombra



 

Se me quebró la noche
y ya no supe dónde ir,
si izquierda o derecha,
total lo mismo daba.
Caminé o corrí,
sin precisión, con miedo,
había sombra o luz?
El silencio quebraba la quietud,
tanto que la caída de una hoja, era un estallido,
masticando  imprecaciones
quise de nuevo caminar
me salpiqué de fango por evocarte,
perdida en un mundo que ni yo comprendía,
ni era comprendida,
con la mirada seca
y un sentimiento humedecido de espanto,
a mi noche escapando,
uní la sombra.

1 comentario:

  1. Qué hermoso.Transitamos a veces por lo indeterminado, por lo desconocido, y es lo que nos asusta.Bello poema, me gustó. Saludos

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