Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

martes, 16 de julio de 2013

Los recuerdos




 

Cuando la luz se va perdiendo entre la sombra, suele la mente poblarse de recuerdos,
son como campanadas que dejan un estruendo, un eco que se va diluyendo, pero que no se va del todo.

Transportan, hipnotizan, hasta crees escuchar voces, son páginas de un libro que amarillento ya, de tan viejas sus hojas, se rompen al tocarlas.

Sin embargo persisten, nos acosan, los recuerdos son eso, estampas del ayer que llevamos tatuadas, algunos son como esos documentos que guardas en un bolso y como que te olvidas, o eso crees.

Recónditos, lejanos y una noche, así como al descuido, surgen de entre las sombras como fantasmagóricos espectros fluorescentemente sombríos, son las teclas de la vida que hacen clic sobre ti y te estremecen.

Ay que raros somos! tanto obstinarnos por amar, por vivir, para luego archivar tanta vida, que tal parecería que de tanto guardar, vamos muriendo en vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario