Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

miércoles, 17 de abril de 2013

Delirio onírico



Un aleteo me trajo entre la brisa, el rumor de tu voz,
era noche y la luna atrevida y coqueta
rozaba tus cabellos con un rayo de plata.

Me acerqué a la ventana,
tú miraste a lo lejos, yo temblando esperaba.

Caminamos,
yo iba a tu encuentro, tu venías hacia mí,
los dos nos encontramos sin mirar el camino.

Parecíamos volar entre las hojas secas,
y pétalos de rosa que tal vez sin saberlo,
la noche puso allí.

Caímos abrazados, ansiosos,
sin pensar en nada que no fuera
saciar el profundo deseo que a los dos nos quemaba.

Después abrí los ojos,
y entre la penumbra, vi mi cama ordenada,
supe que había soñado!

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