Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

viernes, 1 de febrero de 2013

Huida



 

Tus ojos y los míos se cruzaron,
sin darnos cuenta,
danzaban nuestros cuerpos abrazados,
No había más música que la ardiente melodía que nos estremecía.

Mi piel era mi sola vestidura
la ropa fue rasgada por tus manos
naufragó en la corriente del río
que reflejando nuestros cuerpos desnudos,
dibujaba la luna que a intervalos,
indiscreta vigilaba.

La noche se escapó,
como desaparece la pasión del amor que no es amor,
igual que huiste dejándome dormida a la orilla del río.

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