Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

miércoles, 6 de febrero de 2013

Grandes Boleristas












Hugo Romani, es la voz dulce del bolero, un hombre que pone sentimiento y corazón en la voz y hace que hasta los más reacios al amor, se enamoren bajo la magia de sus canciones.

Iniciamos con este mendocino de voz angelical esta nueva cosecha de Mis Vendimias, dedicado a los grandes boleristas que han marcado la historia de la música con sus voces.


Nace el 23 de diciembre de 1919, en Mendoza, provincia de Argentina, su nombre verdadero es Francisco Antonio Bianchi, con 18 años empezaron sus andanzas en el canto y lo hacía como todos los que llevan en su sangre el arte, cantaba en los caminos, en el trabajo, en la casa.

Trabajaba en un yacimiento de petróleo donde solían celebrar veladas y reuniones bailables, allí interpretaba canciones de moda sonados en la radio, corría el año 1940.


Aconsejado por amigos visitó un maestro de canto, un tenor cuyas actuaciones en el Teatro Colón de Buenos Aires, le habían hecho famoso y juicio del cual, Romani, tenía una voz muy particular y le ofreció prepararle para que cantara profesionalmente.


Ya en 1944, se inaugura un restaurante en el que Hugo Romani cantaba cada noche, durante los tres años que pasó allí, conoció a personajes tan importantes del mundo musical como Discépolo y a muchos otros que fueron grandes amigos que le alentaron a que continuara cantando.


A partir de entonces la carrera de Romani fue creciendo y llegó el momento de realizar su primera grabación “Nuestras vidas” y “Ven junto a mi”. Las grabaciones se hicieron frecuentes y abundantes, al igual que los viajes a diferentes países.


En ese tiempo, era la radio el vehículo mediante el cual se difundía la fama de los cantantes de moda, el programa “Estrellas de Radio El Mundo”, servía de trampolín a muchos artistas, las voces de Juan Arvizu, Ortíz Tirado, Ernesto Lecuona, Pedro Vargas, Leo Marini y muchos más, la voz de seda de Hugo Romani también se escuchó en dicho programa.


EN 1950, el cantante toca tierras del Caribe, República Dominicana entre esos países, donde sin duda alguna, generaciones futuras nacerían habiendo sido arrulladas con la seda de su voz.


No se ha apagado a pesar de los años, desde 1988 reside en Buenos Aires, participó en el espectáculo “Cien años de Bolero cantándole al corazón” en septiembre de 1971, celebrado en Colombia.


Se mantiene activo cantando en actos de beneficencia y otros eventos, ha paseado su arte por todo el mundo, sus interpretaciones son eternas, viven no solo en el corazón de las generaciones que le vieron surgir como cantante, sino que se mantienen en la predilección de los conocedores de la buena música y excelente interpretación.


Verdad amarga, Nuestras vidas, No vale la pena, Esta noche o nunca, Amorosamente, Sin ti, Yo tengo un pecado nuevo, uy uy uy, si mi pecado eres tú Hugo Romani, asumo ese pecado.


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