Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

viernes, 16 de noviembre de 2012

Juramento




Juró que volvería,
no temas, dijo,
verás que antes del fin de cualquier día,
aquí estaré de nuevo.

Me alcanzaba el véspero inclinada en la ventana,
se pintaba mi cuerpo en su hueco, era mi refugio,
Quería ver cuando arribara por la cuesta.

Tantos fueron los días que pasaron,
que perdí la noción del calendario.

Pasó la primavera y el verano,
el otoño al llegar, pintaba de añoranza mi recuerdo.

Al llegar el invierno,
una tarde sin sol, casi luz,
envuelta en una bruma que me salía del alma,
mi vida al fin se disipó en la nada
y en la propia ventana, quedó mi cuerpo inerte.
 

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