Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

martes, 20 de noviembre de 2012

Cuanto dura una vida?



 
Cuanto dura una vida? Ojalá que todos llegásemos a tener conciencia del instante que media entre vida y muerte.
Si fuese de esa manera, entenderíamos quizás, que la vida es un instante, que este plano no nos pertenece, nos prestan este universo por un tiempo, a unos más, a otros menos, porque lo verdaderamente definitivo y nuestro es lo que está más allá de la vida.
Que existe del otro lado de esa barrera invisible que divide ambos mundos? No lo sabemos, al menos yo no lo se, quisiera pensar como se nos ha adoctrinado que moraremos en otro mundo diferente a este por supuesto, pero tengo dudas, demasiadas preguntas sin respuestas aparentes, enigmas indescifrables que hacen que se fragmente mi creencia en ese mundo, ficticio hasta prueba en contrario.
Nadie ha vuelto para contarlo, bueno si, Jesucristo volvió y creo en El, sin embargo a pesar de mi fe, tengo dudas.
De lo que si tenemos seguridad es de que tarde o temprano saldaremos esa deuda que todos contraemos al nacer, el solo hecho de aparecer en este mundo, nos hace deudores de esa invisible entidad bancaria en la que no nuestro caudal no se traduce bienes mercuriales, sino en conciencia.
De acuerdo a la conciencia de cada uno, tendremos al final, un balance a plazo fijo que será en definitiva, el que marque nuestro estatus, llegado el momento de rendir cuentas, si se dan cuenta, yo misma estoy desvirtuando mi tesis anterior, ya que si creo en la conciencia y en que serán nuestros actos los que decidan hacia donde va el espíritu al abandonar esta dimensión, estoy admitiendo tácitamente en que más allá de esta existencia, hay otra.
Esto así porque particularmente para mí sería una enorme decepción, haber estado acá transitoriamente y caer la morir en la más absoluta nada.
A disfrutar de la vida por si acaso, porque hoy estamos, mañana, en un instante, esta misma noche, quien sabe!    

1 comentario:

  1. ¿Y si esta vida, querida Miuris, fuera la prueba evidente de que hay otra posterior? ¿Y si fuésemos en en realidad el resultado de otra anterior? Sin duda que en este mundo existen infierno, purgatorio y cielo y por ellos deambulamos, unos, los "infiernícolas" y "purgatorianos" con la esperanza del paso a otra vida mejor, y los "cielenses" que no quieren salir de aquí ni con aguí caliente.

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