Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

domingo, 4 de noviembre de 2012

Caminos



Faltaba tanto por vivir aún!

Un largo trecho del camino,

quedaba todavía,

para escribir la historia de la vida.

La dilatada vía,

las incidencias, el día a día

donde quedaban nuestras huellas,

páginas blancas, rosa…

Y aquellas que de negro pintaban el sendero,

cuantos sueños se quedaron tirados,

aunque otros surgieron.

Éramos inocentes, confiados, o malvados,

cada uno en su mundo,

cada cual persiguiendo su estrella.

Para muchos, la estrella se apagó,

a otros en cambio, irradió la esperanza,

emociones y risas, ilusiones y llanto.

Hoy al mirar atrás,

como en una secuencia, se marca la nostalgia,

de aquello que pretendimos ser y no fue,

de lo que sucedió marcando muchas vidas

y en el pasaje largo de la vida,

huellas y sombras, lágrimas y risas se perdieron.

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