Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

miércoles, 17 de octubre de 2012

Un no se que...


 
Hay un algo, un no se que, una inquietud que voy dejando postergada y que me deja demorada en el tiempo, suspendida en un lugar ignoto, es un limbo, infierno, cielo, un trozo de la tierra, no lo se.
Solo se que me convierte en una autómata visionaria, a la  caza de los sueños y aunque muchos de éstos son pesadillas o puras quimeras, continúo alucinada, sobre mi van cayendo las hojas desprendidas de los árboles, las flores marchitas que ya no tienen cabida en el jardín.
Me inunda una lluvia de rocío, son minúsculas gotas que parecen quemar la piel al rozarla, la marcan, la castigan.
Un no se que se mueve en mi mente, la disipa y pervierte, me hace víctima de un vendaval que estremece, apasiona, desquicia.
Más que caminar, vuelo, levito y soy una mariposa más de las tantas que pueblan los caminos, vuelo alto, voy tras una estrella, me llama su luz que se desmenuza en puntitos luminosos, se amontonan y me irradian.
Me motivan y sin poder evitarlo, empiezo a escribir en el aire, como un globo, caigo sobre el montón de letras que cayeron de mis manos, tengo sueño, solo quiero dormir.   

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