Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

domingo, 16 de septiembre de 2012

Quiero...


Romper cadenas quiero,
robar horas al día,
hacer del tiempo un calendario  elástico,
aplazar  el ocaso para no ver morir la luz.
Un contraste quiero,
que no se acabe el día, que la noche no llegue
y sin embargo,
codicio el cielo de la noche,
anhelo que mis ojos jueguen con las estrellas,
y a pesar de todo, no quiero ver entrar por la ventana,,
el sopor moribundo de la tarde.
Polvoroso, atiborrado de huellas desdibujadas,
está la senda que me lleva,
agarro mi equipaje, cualquier ruta es igual,
no tengo itinerario,
si es de día o de noche, me lo dirá la sombra
que me sigue, adelante o atrás.
Me rendirá el cansancio en medio del camino,
noche o día, lo mismo importará,
adonde ni cuando llegaré, tampoco importará.
Caminar quiero y andar por los caminos,
con las manos vacías, a la espalda un arcón,
remolcando cadenas entre el cielo y la tierra.

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