Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

sábado, 29 de septiembre de 2012

No te apures, mírame!



 
Porqué no te atreves a mirarme?
Es que temes acaso que vea cómo tiemblas,
o que note cómo bajan dos hilillos de llanto por tu cara?

No te apures, mírame!

Soy yo quien siente pena de que vuelvas la cara,
si te hubieras atrevido,
habrías advertido que yo también lloraba.

Quizás por causas diferentes,
posiblemente porque mi historia mas triste que la tuya,
se me subía al alma y me descontrolaba,
tal vez porque mi soledad y la tuya ya no son coincidentes.

Porque las penas son como las cosas,
la mía es hoja seca corroída por el viento,
y tu ya eres capullo que una abeja ha libado
haciendo en otro nido otro panal.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario