Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

viernes, 28 de septiembre de 2012

Cascada de lluvia


Días de lluvia, tardes arreboladas de nubes en desbandadas que corren a esconderse tras las montañas.

Humo, viento, llamarada de niebla que como un fantasma trepa el umbral del recuerdo.

Cualquiera pensaría que el ventanal no existe, es que el vaho lo cubre y solo a intervalos me deja ver el cielo gris.

La lluvia es fina, se asemeja a diminutos diamantes que caen como collares engarzados en
el espacio.

La noche parece oscura, es un espectáculo observar el contraste entre la luz y la sombra.

Y rompiendo la casi tiniebla, la cascada de lluvia de deslía estremecida por reflejos de luces rutilantes.

Tiemblan y al caer, emiten un sonidillo de eco que se interna en la conciencia, alerta los sentidos y hace elucubrar locuras, utopías…

Es la lluvia de otoño que toca nuestra puerta.

2 comentarios: