Donde el cactus es una piedra más de los caminos y reverbera el sol y la noche es irradiada por estrellas que parecen caer sobre la blancura de los jazmines que pueblan mis recuerdos, allí empecé a soñar.Soy un latido más de una ciudad que es un corazón, dos cielos me cubren, el propio y otro que el amor me ha dado: Sevilla, una ciudad pasión y melodía.Escritora de muchas letras que no siempre tal vez son leídas, pero escritas con mucho corazón, con ellas edifiqué estas vendimias, anhelando encontrar la mejor cepa y recoger la cosecha más selecta.Soñadora, edificadora de utopías, romántica, idealista y otras circunstancias desfasadas, no me importa, ¡Escribir es mi pasión!

lunes, 16 de julio de 2012

No hay estrellas ni luna


 
La noche está empezando,
su sombra sin embargo se proyectó
en el día, convirtiéndolo en nube.
Miro por la ventana,
no hay estrellas ni luna,
cualquiera pensaría que cubre al universo,
una bóveda inmensa de neblina.
El calor de esta noche sofocante
quema mis pensamientos,
incinera en mi mente los recuerdos,
trayendo hasta mi alma mil congojas.
Apretujada entre la soledad y la nostalgia,
indago de la noche sus secretos y le cuento los míos.


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